El día de ayer estuve presente en una carrera de fondismo nacional (para los que no conocen se trata de una carrera de resistencia, una gran prueba para los atletas) que se realizó en la costanera. Estaba bastante animada por el paisaje de la Costa Verde, que por más descuidada que esté me sigue gustando- será que es el único mar al que veo por estos días-.
El ‘quid’ del asunto es que los ganadores de la carrera fueron tres africanos. Uno de Etiopía y los otros dos de Kenia, los tres estaban muy contentos y eran, además, muy sencillos. Su ingés no era muy fluido, pero accedieron sin ninguna traba a conversar con los periodistas.
Algunos peruchos también hablaron, pero me di cuenta de un gesto particular en la mayoría: mirada al suelo- a pesar de recibir un cheque de mil y pico dólares-, cierto desgano y la falsa modestia de siempre.
Para mi suerte los compatriotas que entrevisté estaban pilas y con ganas de seguir corriendo más maratones, pero por su lado, las ganadoras de la categoría femenina la mayoría mujeres de Huancayo, Cerro de Pasco y Bolivia, miraban a duras penas a la gente. Se concentraban en el piso y muy modestas apenas si decían gracias.
Me quedé pensando y dije: qué les passsssssa!!! están tristes??? plop, qué hay en el suelo? oro? porque ese extremo de humildad. La modestia siempre será agradable, pero esa mirada me hizo pensar en la patética letra de Tongo: Sufre, peruano, sufre.
No sé es mi parecer, capté cierto pesismismo en un momento de triunfo. el sentirse menos que otros me llega. Cuando dejaremos esos benditos complejos de inferioridad. (cuándo?????)
Al menos se hizo presente el atleta chasqui que corrió con su vestimenta típica y alegró a los participantes con su chispa.




Pues creo que lo principal sería diferenciar entre humildad, timidez, inseguridad y el complejo de inferioridad.
Buen blog, saludos.
derrepente no era modestia y se querían ir a un tono y no sabían como hacer para quitarse y estaban pensando en que derrepente los captaba magaly
bueno sí, lo q dice stephanie es cierto. modestia y humildad tenía la chica del primer puesto, ojalá la hubiesen visto. una mujer africana nada pomposa que sonreía tímida sin bajar para NADA la cabeza.
A lo mejor, es q simplemente no tolero algunas cosas, je. Desde siempre me gustaron las mujeres fuertes, de caracter, superarchimegahiperdecididas, así kiero ser de grande