
Comí pizza y tomé coca cola
y me divertí mirando películas como siempre
Regañé a mamá por cruzar mal la pista.
antes de dormir hicimos una ronda y nos abrazamos el bebé, mi hermana, mi mami y yo
y ya cuando estuvimos muy cansados del pop corn y de las películas
y de la tarta de piña
nos fuimos a descansar.
yo encendí la pc y vi un pedacito de Amelie para soñar antes de dormir
e imaginé cosas sobre el cielo, el frío y el invierno
recosté mi cabeza sobre la almohada y la abracé fuerte
tal vez imaginé alguna ola viniendo hacia mi ventana
tal vez esperaba que llegara el mar o que mi casa alada pudiese viajar cerca a la playa
imaginé que venía y se sentaba
que también era mi cura
y la felicidad que buscaba
y todo ello con la misma estela lógica
y los puntos suspensivos que me ha otorgado la vida
-la duda
y la claridad-
la lucidez completa que me entrega un niño en sus besos
cuando me entrega sus manos y sus días confundidos
sus búsquedas frustradas y su ternura de acero
me levanta algunas mañanas con neblina
me guía hasta el baño y lava mi rostro
lame mis labios y mi frente
me quiere y me pierde
me pierde
me pierde
en una estrella
me sienta
me despide
y me recita
y su boca de niño se abre para pronunciar versos exactos para colocar las visagras en nuestras puertas
para soñar con lo imposible y alejarme de su corazón
y aun así me quiere y me pierde
me pierde
me pierde
sobre la luna
se acurruca y desde su redondez
me espía
él canta. Yo sé que a escondidas aprovecha su soledad para entonar en silencio toda pena, toda angustia y toda alegría.
Y la estrella observa a la luna
y la dibuja con la quinta punta
y se mueve danzando a su alrededor
para alegrarla y se mueve
se mueve
se mueve
el niño ahora
esboza una sonrisa, incrédulo, asombrado,
No puede ser.
No puede.
No puede.





