Para llegar a Ítaca

En un árbol rojo se han consumido
las hojas verdes del verano
en la tierra nuestros pies se han convertido en
bocas nocturnas que se atoran en palabras sin sentido
en el mar nuestros cuerpos son materias flotantes
y nuestros corazones en el aire son átomos existenciales

aquí se quedan los desiertos y los llamados a la desesperación
de padecer una muerte solitaria
yo aquí me quedo con la sangre hecha manto

me quedo en silencio
esperando el mejor barco
me quedo
encendiendo lámparas
aunque sea solo por una noche

cavila, cavila:
Ítaca, Ítaca, Ítaca, Ítaca,
renunciar a todo
para
cambiar los rumbos

filosofías
y cuestiones

la soledad en mí y no en sí
estar con
o sin
en
y no fuera de
contigo
sin ti
filosofías
de cómo hallar
un árbol
rojo
del que no caigan
hojas
de cómo encender
lámparas
no solo por una noche
de cómo callar y
decir muchas cosas
de cómo llegar a
Ítaca
y no desfallecer

cuestiones,

estar en
y no
fuera de

la soledad en
mí y
no en sí,

desembarcar en
un puerto seguro
escuchar Nocturne Opera 32,

cuestiones,
filosofías

caídas de un árbol
caídas
de
mí.

Hoy tuve un sueño, en ese sueño yo estaba en un aeropuerto, llevaba dos maletas en la mano y era un día claro, había tanta luz que ni siquiera podía distinguir a las personas que estaban allí.

Era raro porque a pesar de la gran cantidad de personas, había muy poca bulla, todos estaban tan serenos, tan silenciosos. Yo caminaba sin perderme, seguía un camino ya trazado, no sé por quién, pero estaba ahí.

Tomé un taxi y a punta de señas llegué a un barrio lindo, una maravilla de tranquilidad, los árboles tenían flores rojas como en las fotos que había visto a través de la internet, el paisaje era verde, pero con la luz tan clara de ese día estupendo, todo lucía ámbar, como siempre lo había soñado.

Cuando bajé del taxi, me sentí como en las nubes de estar en ese paraíso. Llegué a pensar que estaba muerta. El cielo era azul, las nubes estaban dibujando unas siluetas muy graciosas, formé varios animalitos con ellas. Quise comprar algo antes de empezar a buscar tu casa por todo el pueblo.

Entré a un minimarket y allí estaba un señor muy gordito, tenía bigotes y un mandil blanco. Intenté hablarle aunque sea un poco de inglés para ver si podía cambiarme un billete de dólar y poder llamarte, pero el pobre no me entendía nada. Me sonreía y me sonreía, pero no lograba comprender ni una sola palabra del bendito inglés. Me estaba rindiendo, cuando de pronto esbocé un koni-i-i-chiwa, como para empezar de cero, a ver si me ayudaba en algo el japonés. Y por su amplia sonrisa supe que él pudo entender mi muy machacado ‘japanese’.

Le enseñé el billete y luego señalé el teléfono de la entrada y en un abrir y cerrar de ojos, me dio un par de monedas, parecían dos rines opacos, me alegré mucho y cuando empezaba a pronunciar el ari-ga-t… alguien entró a la tienda. Yo volteé y vi a un niño en brazos de un hombre, deduje que era su padre por cómo lo trataba.

Ambos estaban tan alegres, tan felices. El niño se parecía mucho a alguien que conocía, en ese momento no sabía a quién. Yo estaba segura de desconocer todo por completo, sin embargo, todo se me hacía tan familiar.

El padre pidió unos caramelos para el niño, cuando lo dejó sobre el mostrador, al fin pude verle el rostro. Eras tú Akira, eras tú con unos años más, con el cabello corto y los mismos ojos chinitos de siempre, eras tú y tu delgadez, tú y tu cabello fino desordenado, tú y tu metro setenta, tú y tu andar en la luna y eras feliz. Yo te quedé mirando como quien dice: ¡oye, holaaaa, estoy aquííí!!!

Entonces tú no me reconociste, diste media vuelta cogiste los dulces y saliste de la tienda. Yo te seguí unas cuadras, vi como jugabas con tu pequeño, vi cómo le hablabas, cómo le enseñabas las flores, las nubes, vi cómo eras capaz de explicarle el mundo.

Seguí tus pasos hasta cuando llegaste a una casa que tenía un pequeño jardín con cochera. Allí, tú jalaste la reja de la entrada y como por arte de magia, de esa casa salió una mujer, una bonita mujer, que abrazó al niño que llevabas y lo tomó en sus brazos. Tú la besaste y los abrazaste a los dos.

Una hoja cayó del árbol en el que me había escondido para que no me vieras, como cuando me oculté al ver a Paolita contigo en el aeropuerto el día que partiste. Me dio miedo. Tuve mucho miedo de que te fueras para siempre. Y ahora estaba en esa naturaleza más viva que nunca, con esas hojas cayéndose sobre mí, como ayudándome a ocultarme, a refugiarme de ese sueño tan cruel.

Antes de cerrar la puerta de tu casa, tú me viste. Akira, tú me viste de pie junto al árbol rojo y cerraste la puerta para siempre.

Hoy por la tarde me enteré de que pronto te vas a casar. En setiembre, ¿no es así? Paolita, al parecer, alista sus papeles y se va contigo. Y yo que creí que tal vez la Ítaca lejana de mis sueños era Ibaraki, yo que me había empezado a hacer de la idea del viaje que una vez me propusiste, y a la que nunca le presté atención: ¿Te gustaría ir conmigo?

Ibaraki sonaba tan lejos, como tan lejos puedes estar tú ahora, como aún más lejano estarás cuando te cases, cuando Ibaraki no sea más Ítaca (1), esa isla de mis sueños.

————————————————————————————————
1. Ítaca. Patria legendaria de Odiseo, el protagonista de La Odisea de Homero. Según algunos estudiosos, puede que se trate del lugar donde habitara el mismo Homero. El autor describe 26 lugares específicos de Ítaca y ninguno de ellos parece corresponderse con la moderna Ítaca. Existen varias teorías para explicar por qué esto es así, ninguna de las cuales es concluyente.

En este caso también puedo mencionar que la idea de comparar Ítaca con el punto de llegada me viene de un profesor que ha escrito una especie de analogía de su Ítaca y la de Odiseo. ¿La mía? Ni idea. ¿La tuya? Espero la encuentres pronto, si es que aún no la tienes.

*Ilustración: La Maga

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4 Responses to “Para llegar a Ítaca”


  1. 1 Anonymous julio 10, 2006 en 3:07 am

    Bien,me doy cuenta que si todo sigue normalmente escribiras el articulo faltante sonbre el futbol y el triunfo de la seleccion italiana.
    Que bueno que ya te este gustando el futbol,en realidad te recomiendo que si,mejor empiezes con europa porque sino te jalaras los pelos y no veras futbol en el Peru.
    De otro lado he escuchado tus canciones que pusiste.No se que decir son muy comunes,nada nuevo.
    En fin,te gusta.A ver que tal http://www.giantdrag.com con la cancion:”esto no es asi”,o “smashing”.
    Espectacular….de nada.
    Otra cosa,tal vez tu lo sepas¿cual es la cancion que pone el BCP en su comercial? ,si ese que del patita que va del pasado al futuro por arte de magia.
    Mi mail y_nunca_cae@hotmail.com.
    Juan-Arequipa.

  2. 2 Anonymous julio 10, 2006 en 3:25 am

    Bien,me doy cuenta que si todo sigue normalmente escribiras el articulo faltante sonbre el futbol y el triunfo de la seleccion italiana.
    Que bueno que ya te este gustando el futbol,en realidad te recomiendo que si,mejor empiezes con europa porque sino te jalaras los pelos y no veras futbol en el Peru.
    De otro lado he escuchado tus canciones que pusiste.No se que decir son muy comunes,nada nuevo.
    En fin,te gusta.A ver que tal http://www.giantdrag.com con la cancion:”esto no es asi”,o “smashing”.
    Espectacular….de nada.
    Otra cosa,tal vez tu lo sepas¿cual es la cancion que pone el BCP en su comercial? ,si ese que del patita que va del pasado al futuro por arte de magia.
    Mi mail y_nunca_cae@hotmail.com.
    Juan-Arequipa.

  3. 3 Sam julio 10, 2006 en 3:29 am

    Sobre gustos y colores… jajaja. Chequearé el link que me pasaste para ver qué tal está.
    Lo del comercial… tarea pendiente.
    Ya pronto estaré publicando mi contacto para que puedan escribirme al correo personal.
    Saludos

  4. 4 Sam julio 10, 2006 en 3:29 am

    Sobre gustos y colores… jajaja. Chequearé el link que me pasaste para ver qué tal está.
    Lo del comercial… tarea pendiente.
    Ya pronto estaré publicando mi contacto para que puedan escribirme al correo personal.
    Saludos


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Sara Apaza

1986. Estudiante de CC.CC. de la USMP, periodista multimedia del Grupo RPP y autora de cuanta catarsis se halle en este blog. Contacto: djagainst@gmail.com

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