Sin título- tres

Hundidos en el piso reposan un par de somnolientos ojos que no saben cómo devorarse los libros.

En la casa pequeña, todos hablan al mismo tiempo. Conversan y discuten sobre los ejes que guían sus vidas y los precios por los cuales se arrojan a la corriente. Sobre esas oxidadas barras, se sientan a recriminarse sus compromisos sociales ya obsoletos. Se miran y se rebuscan entre sí para hallar una migaja de pan. Se arrebatan los bienes, se carcomen las pieles. Los caníbales abundan entre ellos.

Hay armas aquí, muchísimas. Y cada vez que son usadas, el cielo se vuelve más denso y desciende a la tierra de a pocos. Todo se vuelve un cúmulo gris y nadie puede verse. Cuando sucede eso, es como que estuviésemos encerrados en una caverna, maniatados, enmudecidos, desalmados. Los cirros espesos se deslizan en gotas gruesas sobre nosotros. La arena y la tierra húmeda nos hielan el cuerpo. ¿Por qué estamos perdidos? ¿Quién nos ha traído hasta aquí? ¿Por qué ese firmamento nunca llega a despejarse? El viento sopla y se escuchan gemidos. Se oyen claramente las bocinas, los alaridos de las bestias. Se pueden distinguir los olores del smoke, la escoria, la humanidad. Se perciben también, los colores que llevan, los polvos, las texturas, los metales y las piedras.

Materializados, indiferentes, inconsistentes, todos caminan por las avenidas, cruzan las pistas y miran el semáforo como de costumbre, ignoran el mensaje.

Todos caen, tarde o temprano, vuelve la lluvia gruesa a mojarnos, a quitarnos el calor, la euforia se desvanece. Aquellos que sobreviven, mueren primero, se sacrifican para no verse envueltos de la nata plomiza que se apodera de la superficie.

Allí se van extraviando los corazones. Ahora todos envuelven el suyo en una lata digital. Le dicen te amo a la caja inmediata, le gritan a un ordenador, acarician a una pantalla o a un visor. Nadie se queja, todos siguen ondulándose felices en el remolino. Todos van asfixiándose, todos van… Y rezan, rezan mucho, pidiendo para que alguien los salve. Las cabezas están llenas de nada, infladas, deformes. No existen los humanos, solo procesadores bien ensamblados.

Anuncios

8 Responses to “Sin título- tres”


  1. 1 George septiembre 27, 2006 en 1:42 am

    … y la reforma?, no iba haber una reforma por aquí ??

  2. 2 George septiembre 27, 2006 en 4:43 am

    … y la reforma?, no iba haber una reforma por aquí ??

  3. 3 Sam septiembre 27, 2006 en 5:19 am

    Prohibido desesperar

    🙂

  4. 4 Sam septiembre 27, 2006 en 5:19 am

    Prohibido desesperar

    🙂

  5. 5 nesiko septiembre 27, 2006 en 7:20 pm

    Si, es una conclusión muy curiosa la del final, creo que dio en el blanco, ahora, esa pequeña casa tiene mucha similitud con la mía, de ves en cuando y en los cierre de semana.
    Como fuese, dio en el blanco.
    Saludos.

  6. 6 nesiko septiembre 27, 2006 en 9:23 pm

    Si, es una conclusión muy curiosa la del final, creo que dio en el blanco, ahora, esa pequeña casa tiene mucha similitud con la mía, de ves en cuando y en los cierre de semana.
    Como fuese, dio en el blanco.
    Saludos.

  7. 7 Sam septiembre 28, 2006 en 1:07 am

    gracias por el halago 😛 Saludos a ti tb… sigue escribiendo y comentándome.

    Ah, me han dicho por ahí que estás visitando el blog de una buena amiga… no me vayas a ser infiel, eh!

  8. 8 Sam septiembre 28, 2006 en 1:07 am

    gracias por el halago 😛 Saludos a ti tb… sigue escribiendo y comentándome.

    Ah, me han dicho por ahí que estás visitando el blog de una buena amiga… no me vayas a ser infiel, eh!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Sara Apaza

1986. Estudiante de CC.CC. de la USMP, periodista multimedia del Grupo RPP y autora de cuanta catarsis se halle en este blog. Contacto: djagainst@gmail.com

Fotos de Flickr

Archivo

Estuvieron en Boleto Rojo

  • 52,776 + 6050 Visitantes

A %d blogueros les gusta esto: