Masoquismo platónico

A punto de llamar al programa, Daria levanta el fono y marca 7 dígitos. Cuelga. Vuelve a levantar el auricular, esta vez pega su boca y suspira. Cuelga de nuevo. Se siente fuera de sí y no puede hacer nada para remediarlo.
Las mañanas las pasa frente al ordenador, observándolo. Dice que escribe, pero en realidad sueña, escribe poemas que no piensa volver a leer y que almacena en el disco duro. Envía correos y guarda silencio mientras imagina el escenario y dos sombras ocultas tras un telón cotidiano: la oficina.

Sisubes escaleras, él las baja de prisa, cabeza abajo y semblante gris. La camisa remangada del azurazar que hasta ahora no fue publicado.

Suena la música ajena y Daria -que analiza su existencia y toma conciencia de que es el mero pretexto de cierto autor para seguir divagando- abre una ventana de Internet tratando de buscar un caso similar al suyo.

Pasos para mejorar la asertividad, tpis para lograr más confianza en uno mismo, aprenda a relacionarse… ella piensa en llamar a la psicóloga de la radio, quien podrá mirarla y decirle a los ojos, que no tiene de qué preocuparse, que se lance a la piscina y que si no sabe nadar que aprenda.

Daria mirará a lo lejos a J y se armará de valor, le dirá lo mucho que le gusta y no entenderá el porqué. Simple, no lo sabe. Lee sus apuntes, intenta comprender sus dibujos e incluso trata de ver el juicio de Fujimori para acompañarlo. No lo logra.

Se acerca a J y se come la lengua, empieza nuevamente a ser un catoblepas, una bestia devorándose a sí en medio de las computadoras y de una selva llamada tecnósfera.

Y como no decide llamar, Daria esperará mañana, a su cumpleaños para pedirle un deseo. “Tú”, será el anhelo entre aplausos y el humo de las 22 vela que apagará. Sus amigos le escribirán correos y le seguirán diciendo los soñadora y fantasiosa que es. Su mejor amiga le dirá que está equivocada y no enamorada, que es una ilusión trivial y que mañana habrá olvidado todo lo que hoy escribió bajo los códigos binarios que este universo RNA.

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3 Responses to “Masoquismo platónico”


  1. 1 adiartsid marzo 10, 2008 en 5:57 pm

    RNA: Redes de neuronas artificiales.

  2. 2 nésiko marzo 10, 2008 en 8:33 pm

    Historias como estas me hacen pensar en lo curioso que se vuelve el cuerpo cuando estas a lado de una persona que despierta en uno sentimientos difíciles de describir. Es un gran misterio todo aquello. Pero si debo decir algo que e aprendido en toda esta, aun corta, vida es que me pasa igual (jaja)

    Saludos.


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Sara Apaza

1986. Estudiante de CC.CC. de la USMP, periodista multimedia del Grupo RPP y autora de cuanta catarsis se halle en este blog. Contacto: djagainst@gmail.com

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