te
necesito
cabeza
te
necesito
corazón
te necesito
brazo
te necesito
torso
te necesito
V
te
ne
ce
si
to
pier
na
te ne
cesito pie
Cholos con poder
te
necesito
cabeza
te
necesito
corazón
te necesito
brazo
te necesito
torso
te necesito
V
te
ne
ce
si
to
pier
na
te ne
cesito pie
Yacías sobre los cerezos y resbalabas tus ondas sobre sus hojas. Yo te sentía junto a mi pecho y te alimentaba. Abría mi boca para cobijarte cada noche y los gatos aullaban y huían de los escombros del día.
Yacías sobre los cerezos y tu boca me santiguaba. Creía que moriría al salir la aurora. El cielo empezaba a depejarse y nuestras dudas se disipaban.
Aquí las calaveras nos miraban asombradas, desencajaban sus maxilares sobre la tierra…
(líneas interrumpidas durante la producción. Ha llegado el profesor y las voces han empezado a sorber todo el aire del salón)
no sabes cuántas ganas de correr con mucha prisa para verte y abrazarte… quisiera ver tu sonrisa y tus ojos brillando como antes. Los ojos de la tarde brillando, ardiendo… las plantas de mis pies empinandose para darte un beso… senitr que empieza a llover sobre nuestras cabezas, cruzar el río Rímac y mirar tus manos caminando… tu cabello con vida propia jugando con mi pecho…
Y si imagino todo esto en esta tarde gris es porque te quiero y estás en un sueño… tú eres mi sueño…
correr, saltar, de pronto navegar sin sentido hacia ningún lugar, las palabras caen con el viento que arrastra hasta la última nube hacia nosotros y nos vemos bailar…

Comí pizza y tomé coca cola
y me divertí mirando películas como siempre
Regañé a mamá por cruzar mal la pista.
antes de dormir hicimos una ronda y nos abrazamos el bebé, mi hermana, mi mami y yo
y ya cuando estuvimos muy cansados del pop corn y de las películas
y de la tarta de piña
nos fuimos a descansar.
yo encendí la pc y vi un pedacito de Amelie para soñar antes de dormir
e imaginé cosas sobre el cielo, el frío y el invierno
recosté mi cabeza sobre la almohada y la abracé fuerte
tal vez imaginé alguna ola viniendo hacia mi ventana
tal vez esperaba que llegara el mar o que mi casa alada pudiese viajar cerca a la playa
imaginé que venía y se sentaba
que también era mi cura
y la felicidad que buscaba
y todo ello con la misma estela lógica
y los puntos suspensivos que me ha otorgado la vida
-la duda
y la claridad-
la lucidez completa que me entrega un niño en sus besos
cuando me entrega sus manos y sus días confundidos
sus búsquedas frustradas y su ternura de acero
me levanta algunas mañanas con neblina
me guía hasta el baño y lava mi rostro
lame mis labios y mi frente
me quiere y me pierde
me pierde
me pierde
en una estrella
me sienta
me despide
y me recita
y su boca de niño se abre para pronunciar versos exactos para colocar las visagras en nuestras puertas
para soñar con lo imposible y alejarme de su corazón
y aun así me quiere y me pierde
me pierde
me pierde
sobre la luna
se acurruca y desde su redondez
me espía
él canta. Yo sé que a escondidas aprovecha su soledad para entonar en silencio toda pena, toda angustia y toda alegría.
Y la estrella observa a la luna
y la dibuja con la quinta punta
y se mueve danzando a su alrededor
para alegrarla y se mueve
se mueve
se mueve
el niño ahora
esboza una sonrisa, incrédulo, asombrado,
No puede ser.
No puede.
No puede.
Luego del maravilloso viaje nos besamos. No representas más que el segundo o tercer personaje en la historia de mi post modernidad y ahora rodeados de andróginos continuamos besándonos. Yo intento mantener el equilibrio, los tacones me están matando y el licor empieza a surtir un efecto casi alucinógeno. Veo tu rostro estampado en las luces y las luces estampadas en tu rostro. Beso cada mejilla tuya en la adorada dirección estelar.
Tú ,mi ser minúsculo, el príncipe de tierras lejanas me acurruca bajo sus alas, me susurra a los oídos la fecha y la hora del pacto y cesa, cesa el alma oscura, cesa sus rezos y empieza a beber mi sangre.
Esta noche es la noche del desprendimiento. Alma y cuerpo desdoblados y dispersos en el sonido de nuestros universos. La divinidad crucificada y resucitada me posee en cualquier bar de cualquier ciudad y sin nombre reposan en él todo el deseo y la gloria de Dios.